Sin empresa privada, no hay recuperación económica

“Estamos de regreso a las políticas intervencionistas plantadas por Keynes ante la recesión económica de 1929, el modelo neoliberal ha fracasado”, es la premisa de muchos ante la actual crisis. Que equivocados están si creen que, en un mundo globalizado como el actual, será el Estado quien en el largo plazo tenga la capacidad de recuperar la economía y combatir la pobreza. Tal vez en el largo plazo la desestatalización y la capacidad de transformarse en un Estado pequeño y eficiente, sea la respuesta a esto que afrontamos. Las políticas intervencionistas y la “desglobalización” parcial son la respuesta inmediata a la pandemia, su eficacia no tiene oportunidad alguna en el largo plazo.


La realidad que debemos afrontar ahora es que tanto el Fondo Monetario Internacional (FMI) como la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), previenen al mundo sobre un aumento considerable de la pobreza. Según estudios de la CEPAL, “si el avance de la pandemia provocase una caída del 5% en el ingreso medio de la población activa, el número de latinoamericanos en pobreza extrema pasaría de los 67,5 millones actuales a 82 millones. Si la disminución de ingresos para la población económicamente activa fuese del 10%, esa cifra se dispararía hasta los 90 millones de personas.” (ver estudio)


En términos macroeconómicos, la ecuación es sencilla. Nuestra región suma dos enfermedades, la enfermad económica holandesa y el golpe del coronavirus. La incidencia macroeconómica de la pandemia en Estados Unidos, Europa, y China, principales socios económicos de una región construida sobre las materias primas lleva a que la CEPAL prevea una contracción del 3% o 4% sobre el PIB de la región. Podría ser peor si nuestro actual esquema cultural no es suficiente para que los ciudadanos cumplan las cuarentenas o si los presidentes ignoran la trascendencia de imponer las mismas. Menciona la bióloga secretaria ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena Ibarra, que: “Si no cumplimos las cuarentenas en América Latina y el Caribe el impacto económico será mucho mayor… (esta vez) los salvavidas no van a ser las materias primas: el impulso va a venir de los paquetes fiscales”. En este mismo sentido dijo que América Latina carece del espacio suficiente para responder a la coyuntura con el mismo brío que las economías avanzadas.


Solamente en Estados Unidos, más de 10 millones de ciudadanos han perdido su empleo, la destrucción de empresas en la región puede llegar a ser salvaje, sin olvidar que destruir la empresa privada es acabar también con el tejido social. No existe en la historia de la humanidad una maquina más eficiente para acabar con el flagelo de la pobreza, que la empresa privada. Esto sin dejar atrás las palabras del presidente Ronald Reagan, probadas además por la historia: “el mejor programa social es un empleo”. Y, por ende, el peor es acabar con él.


La región experimenta contrastes en la forma de combatir la pandemia, políticas que tendrán grandes costos humanos como las dirigidas por el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador o Daniel Ortega de Nicaragua, hasta las ejecutadas por países como Chile, Perú y Colombia, que parecen dar ya resultados importantes, pero que deben tener complementos económicos fuertes para reactivar la economía de manera progresiva.


La pandemia traerá sin duda alguna, una reconfiguración geopolítica y Latinoamérica, a la luz de los mártires de España e Italia, logrará un menor daño económico. Los países de la región que tengan un mejor manejo de esta crisis, no solo en términos de salud sino también económicos, serán los de mayor oportunidad de recuperación, crecimiento y posicionamiento en el mundo durante el próximo medio siglo.


Por el momento, los países de América Latina deben aprovechar esta pandemia para construir Estados mas eficientes, generando igualdad de oportunidades por medio de la disminución de obstáculos para el libre mercado, la creación de empresa y también combatiendo con mas fuerza las escandalosas cifras de corrupción. De igual manera, la reciente crisis debe ser también un llamado de atención para los empresarios pues deben aumentar su competitividad y productividad y tomar con mas seriedad la digitalización y virtualización de sus negocios.


POST SCRIPTUM: La extensión por dos semanas más de la cuarentena en Colombia, es una medida tomada con carácter científico y seguro salvará muchas vidas. Por lo pronto el Presidente debe ir estructurando al igual que lo hizo Italia, el proyecto mas grande en la historia de Colombia para salvar a las empresas y con ello el empleo y la economía.

Por:

Roberto Rave Rios es politólogo, especialista en negocios internacionales, candidato a MBA de la Universidad de Miami y columnista de La República y CNN. Fue elegido como uno de los 50 jóvenes más influyentes del continente. Es el director de relacionamiento institucional de LIBERTANK.




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